FACULTAD DE ARQUITECTURA & CIENCIAS DEL HÁBITAT

Institución Pública de prestigio nacional e internacional por la calidad e integración de sus procesos de docencia, investigación e interacción y por su compromiso con el desarrollo social, económico, ambiental y cultural de la sociedad.

Mision

Misión de la Facultad de Arquitectura y Ciencias del Hábitat

Formar profesionales capaces de proponer la transformación del hábitat humano, a partir de la diversidad de miradas de sus carreras, con base en procesos articulados de formación, investigación e interacción; fortaleciendo las relaciones interdisciplinarias en la práctica, entendida como la conjunción entre lo humano, ciencia, arte y tecnología, en compromiso con la realidad social, cultural y ambiental.

 

Vision

Visión de la Facultad de Arquitectura y Ciencias del Hábitat

Es la Unidad Académica con mayor prestigio en el país y la región, por la producción y proposición de planteamientos efectivos e innovadores ante problemas y necesidades de hábitat humano; resultado de sus capacidades y la concepción polisémica del objeto de estudio de sus carreras, utilizadas con responsabilidad por sus docentes y estudiantes, para responder al compromiso con el contexto cultural, medioambiental y de habitabilidad boliviano.

Nuestra Historia

 En los inicios la Facultad de Arquitectura y la Carrera de Arquitectura se constituían en una sola Unidad Académica, característica que se prolongaron a lo largo de 37 años (1957 – 1994).

En el año 1994 se crean dos programas de salida intermedia, la de Diseño de Interiores y del Mobiliario y la de Técnico Superior en Construcciones, comenzando con los progresivos cambios en la dinámica académica y administrativa, hasta el presente donde la Facultad de Arquitectura y Ciencias del Hábitat está constituida por cuatro Carreras y dos Programas.

De acuerdo con los datos históricos recabados, la Escuela de Artes y Oficios nació de una Escuela Modelo que funcionaba antes de 1912, formando profesores en trabajos manuales. En 1915 se inician labores del curso preparatorio de la mencionada Escuela Modelo, con autorización del Ministro de Instrucción, Aníbal Capriles, funcionando con normalidad hasta 1930, año en que comienza a formar parte de la Universidad Mayor

de San Simón como Instituto Superior de Artes y Oficios. Bajo esta denominación, inicia oficialmente actividades el año 1933, con la Dirección, por un corto periodo, del Señor Alejandro Guardia, quien fue reemplazado por Raúl Prada.

Esta condición formativa, dio lugar en 1935 a la constitución del Instituto Tecnológico, en el que se funcionaban las Carreras de Mecánica, Electricidad, Agrimensura y Carpintería, Artes Gráficas, Bellas Artes, y Construcciones. Tomando como base la mejora de la Escuela de Bellas Artes, se conforma la Escuela Superior de Artes, aglutinando a las Carreras de Bellas Artes, Artes Gráficas y Construcciones A los dos años, en 1937, se suprime la Carrera de Bellas Artes y se incorporan al Instituto Tecnológico las Carreras de Artes Gráficas y Construcciones; todas, como podemos inferir, con fuerte carga formativa en el campo técnico.

Siguiendo esta misma línea, en 1951 el Honorable Consejo Universitario resuelve la creación de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, incorporando al Instituto Tecnológico. En paralelo se define la organización de la Escuela de Ingeniería Civil.

Con precisión, el periodo de surgimiento de la Carrera de Arquitectura, se inicia en 1956 con las gestiones ante el Honorable Consejo Universitario para la reestructuración de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas que debía quedar organizada como una Escuela de Capacitación de Obreros, una Escuela Técnica de tipo medio y se completaría con una Escuela de Arquitectura. Finalmente, el 14 de junio de 1957, se aprueba la creación de la Escuela de Arquitectura, como unidad dependiente de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas.

Es en este momento, cuando aparece por primera vez la utilización de la palabra ¨Arquitectura¨ como parte del contenido formativo, dándose inicio de manera institucional a la formación de profesionales en el campo de la arquitectura. El 9 de junio de 1959, se sustituye el nombre de Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas por el de Facultad de Arquitectura y Escuela Técnica.

En procura de no ahondar con consideraciones meramente históricas y buscando resaltar aspectos de carácter formativo-académico, se presenta a continuación de manera resumida una descripción de los periodos posteriores de consolidación de la carrera.

La Primera etapa (1957-1961), de surgimiento de la Facultad, se caracteriza por la ausencia de objetivos y estrategias claras, además de la incorporación de conocimientos, en su mayoría de poco aporte a los requerimientos integrales de la profesión. El punto de partida de una mejora cualitativa de la Facultad, se dio en la Segunda etapa (1961-1963), con la incorporación de arquitectos bolivianos que estudiaron en Santiago de Chile, quienes incluyeron en el proceso de enseñanza, los postulados de la Arquitectura Moderna.

Para configurar la Tercera Etapa (1963 – 1969), la influencia de arquitectos que estudiaron en Córdoba, es sustantiva. Estos, además de contar con una mentalidad diferente a la de la anterior generación y mayor actualización en relación a las corrientes contemporáneas de la Arquitectura, pusieron en práctica el taller vertical en el año 1968.

La Cuarta Etapa (1969 – 1971), surgió a partir de un tensionamiento interno en el que se polarizan las visiones de los dos grupos de docentes, dando pie a la articulación de las concepciones políticas con la vida académico-facultativa. Por una parte, se aboga por el mantenimiento de la situación imperante hasta ese momento, y por el otro, se planteaba la necesidad de modificar la Estructura Facultativa (talleres horizontales y verticales), hacer evidente el compromiso de la arquitectura con la realidad social e incluir éste en el enfrentamiento con el proceso de diseño. Como resultado se plantea una nueva estructura facultativa que implica del cambio del sustento técnico-estético al científico-social.

Este trabajo se vio truncado por el golpe de estado de Hugo Banzer Suarez, dando lugar a la Quinta Etapa (1971 – 1980), que comprende el período de intervención militar a la Universidad, años en los que se impone un sistema departamentalizado, orientado a la pérdida del sentido colectivo y a la individualización, importado de otra realidad por el CNES con base en instructivos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID); calificado de reaccionario, imperialista y represivo. Tanto el gobierno universitario como la oposición concordaban en que la aplicación de tal sistema había permitido el control político universitario; pese a ello, desde las aulas de la Facultad de Arquitectura, se inició el proceso de reivindicación de la Autonomía.

En 1979, se producen las llamadas “jornadas de reestructuración de la Facultad”, teniendo como resultado, la elaboración conjunta (docentes y estudiantes) de una propuesta de reforma, que es llevada a la Primera Sectorial de Facultades de Arquitectura de 1980. Esta nueva estructura que condena y rechaza el sistema CNES, aporta con la concepción de “el arquitecto para el cambio”, en base a la valoración de su aporte a la construcción de sociedades igualitarias en América Latina.

Al interior de la Sexta Etapa (1980-1996), cabe distinguir dos períodos. Un primer período, de julio del 1980 a octubre del 1982 en el que, con el Golpe de Estado del General Luís García Mesa, el movimiento de transformación es nuevamente truncado, con una nueva intervención de las universidades. Reiteradamente en pleno régimen militar (abril de 1982), los/as estudiantes de la Facultad de Arquitectura, organizaron jornadas de reivindicación de la Autonomía Universitaria y de desconocimiento de las autoridades universitarias interventoras, en un movimiento que se extendió a toda la universidad con una huelga de hambre que culminó con la recuperación de la condición autonómica.

A partir de ese momento, en un claro segundo periodo, paralelo un poco después a la recuperación de la democracia, se reestructura y ajusta la Carrera, con una propuesta que tiene base en 3 áreas académicas: Sociales, Diseño y Tecnología, siendo el Área de Diseño, la troncal (materias de taller y de expresión), es decir la que genera las bases fundamentales para la profesionalización. Complementariamente, las Áreas de Sociales y Tecnología acogieron grupos de materias que se clasificaron según el campo de conocimiento respectivo. También, se estableció el funcionamiento del Instituto de Investigaciones y se crearon las Líneas de Taller a partir de colectivos docente estudiantiles, caracterizados por una forma común de interpretar y concebir las transformaciones de la realidad y el hábitat, constituyéndose además en la materia troncal. El IIFAyCH, durante los últimos años de la década del 80 y primeros de los 90, tuvo a su cargo la formulación de la unidad temática de los Talleres de Diseño, que articuló el proceso educativo, con incidencia incluso en las asignaturas de las Áreas de Tecnología y Ciencia Sociales.

Durante el transcurrir de la Séptima Etapa (1996 – 2002), se mantienen las cuatro líneas de Taller con cambios internos graduales que si bien propugnan el basar su producción en la respuesta a las demandas sociales, en sus procesos metodológicos de enseñanza aprendizaje del diseño y en su pertinencia con la oferta hacia el mercado profesional, en los hechos van perdiendo identidad y actualidad no sólo en relación a las formas de forjar y mejorar las capacidades de diseño de los/as estudiantes, sino también con referencia a las nuevas orientaciones de la arquitectura y el reconocimiento de los cambios en las características de la realidad social, cultural y ambiental; local, nacional y de la América Latina, en contraste con el acontecer mundial.

También en esta etapa se ajustó la forma de titulación: el año 1999, se incluyó un sexto año curricular destinado a la elaboración de la tesis o proyecto de grado.

Adicionalmente, se incorporan otras modalidades de titulación: por excelencia, proyecto por convenio o pasantía y a través del Programa de Titulación de Antiguos Graduados (PTAANG).

La Octava etapa (2003 – 2008), es definida por el informe de Gestión del Gobierno Facultativo, como un período de consolidación de cambios académicos e institucionales importantes, aprobados por los diferentes Órganos de Gobierno de la UMSS. El 2003 se conformó la primera comisión para la Transformación Facultativa, teniendo como resultado un primer documento de propuesta, que fue retomado y complementado el 2006 con el planteamiento de un Plan de Transformación Académica – Institucional de consolidación de la Facultad de Arquitectura y Ciencias del Hábitat, a partir de un proceso de actualización y modernización, en una matriz académica que articula los Planes de Estudio de las seis Carreras constitutivas, incluyendo arquitectura.

Pese a que el documento no fue puesto en vigencia, importa mencionar que, en ese período, en base al Proyecto presentado por el Director de la Carrera de Arquitectura y mediante Acuerdo Académico CA-H.C.U. Nº 08/07 y Resolución Rectoral RR Nº 57/08 se aprobó la Titulación en 5º año, modalidad Proyecto de Grado de Arquitectura, medida que pretendía racionalizar el régimen de permanencia y la carga horaria estudiantil, respondiendo en mucho a exigencias estudiantiles poco inclinadas a valorizar la carrera.

La novena etapa (2009-2016) se caracteriza inicialmente por la instrumentación del proceso ya mencionado de acreditación de la Carrera al MERCOSUR (2009), involucrando a la comunidad facultativa en el desarrollo de una serie de actividades destinadas a cubrir requerimientos de ARCU-SUR relativos a la autoevaluación, evaluación externa y acreditación, para el reconocimiento regional de la calidad académica de la Carrera y la convalidación de las respectivas titulaciones en el MERCOSUR y Estados Asociados.

Como resultado de este proceso y parte culminante del mismo, la Comisión Nacional de Acreditación de Carreras Universitarias envió el respectivo certificado de acreditación, avalando el cumplimiento de los criterios establecidos para la acreditación por la carrera de Arquitectura, con una validez de seis años.

En los años posteriores, hasta el 2016, se desarrollaron parcialmente las actividades contempladas en el plan de mejora propuesto en la acreditación para la Carrera, con intervenciones de carácter administrativo y de dotación de infraestructuras y servicios, y en menor medida con acciones a nivel académico.

Con la puesta en vigencia del Modelo Educativo 2013 de la Universidad Mayor de San Simón y el Plan de Desarrollo 2014-2019, se disponen directrices generales que deben orientar posibles cambios en carreras y programas. En este sentido, la Carrera de Arquitectura asume el compromiso de afrontar los procesos de Renovación Curricular y de Reacreditación al MERCOSUR, ya explicitados.

La décima etapa (2017 -2018), se caracteriza por un cambio en la orientación política de la dirección académica y administrativa de la Facultad de Arquitectura y Ciencias del Hábitat, después de aproximadamente 15 años, aspecto que sin duda inserta una nueva lectura, análisis e interpretación de la compleja realidad facultativa, posibilitando el establecimiento de nuevos lineamientos estratégicos a corto y mediano plazo. Dentro de las acciones inmediatas en implementación, se consideró prioritaria para la mejora cualitativa de la formación del/de la profesional arquitecto/a, la reorientación y conclusión del proceso de Renovación Curricular iniciado hace 3 años atrás, a través del presente Proyecto de Innovación Curricular a Nivel de Rediseño.